Medida D

En las elecciones generales del 3 de noviembre, los votantes del condado de Santa Cruz se pronunciarán sobre la Medida D, que reforzaría la normativa local que limita las instalaciones destinadas a la perforación petrolífera en alta mar y a la minería en aguas profundas.

¿Qué es la Medida D?

La Medida D modificaría una medida anterior aprobada en 1986 que exige una votación popular antes de que el condado autorice la construcción de instalaciones en tierra firme destinadas a la perforación en alta mar. Asimismo, ampliaría el requisito de celebrar una votación pública para las instalaciones en tierra firme destinadas a la minería en aguas profundas.

Texto de la propuesta D en la papeleta electoral

La Medida A, aprobada en 1986, exige que los votantes aprueben los cambios en el uso del suelo para las instalaciones en tierra que dan soporte a la explotación de petróleo y gas en alta mar. Para proteger nuestra economía, nuestro medio ambiente y nuestra calidad de vida, ¿deberían los votantes aprobar una ordenanza para actualizar la Medida A, de modo que también exija la aprobación de los votantes para los cambios en el uso del suelo relacionados con las instalaciones de minería en aguas profundas y refuerce la ley frente a posibles impugnaciones legales?

Un voto a favor implicaría que se sometiera a votación la autorización de instalaciones en tierra que den apoyo a la minería en aguas profundas, y aclararía aún más las restricciones vigentes sobre las instalaciones en tierra que dan apoyo a la perforación en alta mar.

¿Qué implicaría la Medida D?

La Medida D exigiría la celebración de una votación pública antes de que la Junta de Supervisores del condado de Santa Cruz pueda modificar la legislación sobre el uso del suelo para permitir la construcción de instalaciones en tierra que den soporte a la minería en aguas profundas. Además, amplía la legislación vigente, que ya exige una votación pública antes de cualquier cambio en el uso del suelo para instalaciones destinadas a la perforación en alta mar, y enumera los posibles impactos negativos de dichas instalaciones sobre el medio ambiente y la economía del condado de Santa Cruz.

El requisito de votación se aplica a las instalaciones destinadas al transporte, almacenamiento, procesamiento o eliminación de petróleo, gas y minerales y lodos de aguas profundas. Dicha infraestructura incluye oleoductos, depósitos, refinerías y vertederos.

Las restricciones no se aplican a las gasolineras ni a las instalaciones ya existentes. Se aplican a las zonas del condado situadas fuera de las ciudades.

La medida no incluye ningún impuesto ni tasa, y, según un análisis fiscal imparcial, no se prevé que suponga ningún gasto para el condado.

¿Por qué se propuso la Medida D?

Los dirigentes del condado propusieron la Medida D a raíz de las iniciativas federales para abrir las aguas de la Costa Central a la perforación en alta mar y a la minería en aguas profundas. Las administraciones locales no pueden impedir las iniciativas para ampliar la minería en aguas profundas, una práctica que tiene graves repercusiones medioambientales en los ecosistemas sensibles del fondo marino.

En cambio, la organización local sin ánimo de lucro Save Our Shores ha contribuido a reactivar una estrategia de la década de los 80 destinada a crear un «muro azul» formado por ciudades y condados a lo largo de la costa que se niegan a acoger infraestructuras en tierra firme destinadas a dar soporte a las industrias extractivas en alta mar.

Argumentos a favor de la Medida D

No se presentaron alegaciones en contra de la Medida G ante el Departamento Electoral del condado de Santa Cruz.

En un argumento oficial a favor de la Medida D, sus defensores señalaron que los cambios dotarán de mayor solidez jurídica a las restricciones vigentes sobre las instalaciones en tierra que dan apoyo a la perforación en alta mar. Según indicaron, la introducción de restricciones a la minería en aguas profundas aborda una nueva amenaza para el medio ambiente marino.

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