
Annabelle Covington, enfermera titulada, se dirigió al consejo de administración del Watsonville Community Hospital el miércoles 14 de enero. Les instó a evitar el cierre de la unidad de cuidados intensivos. (Fidel M. Soto — Noticias Watsonville)
Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez como un episodio de Noticias Watsonville.
WATSONVILLE >> Alrededor de una docena de enfermeras se manifestaron el miércoles frente al Watsonville Community Hospital después de que sus responsables anunciaran que la unidad de cuidados intensivos podría tener que cerrar debido a la imposibilidad de cubrir las vacantes de enfermeras del turno de noche.
Las enfermeras se reunieron antes de una sesión extraordinaria del consejo de administración y dieron la voz de alarma sobre las posibles consecuencias que el cierre de la única UCI de la ciudad podría tener para los pacientes.
«Es una cuestión de vida o muerte», declaró Leticia Ornelas, una enfermera que lleva 35 años trabajando en el hospital, a Noticias Watsonville en español. «Creo que, para mí, lo más lógico sería que recortaran en otras áreas, quizá en administración o gestión, pero nunca en cuidados intensivos».
Según ella, el jueves pasado se comunicó a las enfermeras de la UCI que el departamento podría cerrar en un plazo de tres días.
En la reunión de la junta directiva celebrada el miércoles, los responsables del hospital insistieron en que el departamento no iba a cerrar. El cierre oficial de un departamento hospitalario sería un proceso más largo, según explicó Tony Núñez, presidente de la junta directiva del Distrito Sanitario del Valle de Pájaro, que gestiona el hospital.
Según él, han logrado elaborar un plan de dotación de personal para mantener el departamento abierto durante las próximas cuatro semanas, y se reunirán con los representantes del sindicato de enfermeras en las próximas semanas para intentar encontrar una solución a más largo plazo.
El año pasado, el Watsonville Community Hospital se enfrentó a una serie de dificultades financieras, siendo el mayor provinieron de los recortes federales a Medicaid y los recortes estatales a Medi-Cal. Han tenido dificultades para retener a médicos y enfermeros.
Nuñez dijo que espera que el hospital pueda beneficiarse de los 233 millones de dólares destinados a centros de salud rurales que California recibió del Gobierno federal.
«Necesitamos parte de ese dinero para salir adelante en esta situación económica tan difícil», afirmó.
Los responsables del hospital esperan ultimar en los próximos meses un plan para que una corporación sanitaria las operaciones del hospital «para permitirnos capear la tormenta sin precedentes que se avecina en el sector sanitario», declaró Núñez a Santa Cruz Local en noviembre.
Ornelas, la enfermera, afirmó que la UCI es fundamental para la atención de los pacientes. Si cierra, los residentes que necesiten cuidados intensivos tendrán que ser trasladados a hospitales de Santa Cruz, San José o Salinas.
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Fidel es periodista de Noticias Watsonville, la sección en español de Santa Cruz Local.
Nik Altenberg es reportera bilingüe y editora adjunta en Santa Cruz Local. Nik Altenberg es reportera bilingüe y editora adjunta en Santa Cruz Local.


